El color es lo último que se toca en un vídeo y, muchas veces, lo que marca la diferencia entre una pieza correcta y una que recuerdas. Aquí te explico qué es la corrección de color, en qué se diferencia del color grading y cómo trabajo cada plano en DaVinci Resolve.
Cuando una marca o un artista me manda su material grabado, casi siempre viene plano, apagado y un poco desvaído. No es un error: las cámaras profesionales (como las Sony que uso) graban en perfiles logarítmicos que guardan la máxima información posible, a cambio de verse sin contraste. Ese material es la materia prima. La corrección de color es lo que lo convierte en imagen.
Corrección de color vs. color grading
Se usan como sinónimos, pero son dos fases distintas del mismo proceso:
- Corrección de color: la parte técnica. Se equilibra la exposición, se ajusta el balance de blancos y se consigue que todos los planos de una secuencia coincidan entre sí. El objetivo es la coherencia: que un plano grabado por la mañana y otro por la tarde parezcan la misma escena.
- Color grading: la parte creativa. Sobre esa base corregida se construye un look: cálido y nostálgico, frío y tenso, saturado y publicitario. Aquí es donde el color aporta emoción e identidad.
Un vídeo bien terminado necesita las dos. Corriges para que sea consistente, y luego haces el grading para que signifique algo.
Por qué trabajo con DaVinci Resolve
DaVinci Resolve es el estándar de la industria en postproducción de color, y no por moda. Trabaja a color de alta profundidad de bits, permite corrección primaria y secundaria por nodos, seguimiento de objetos, y gestiona espacios de color de forma seria. En la práctica, eso significa que puedo aislar un tono de piel, recuperar un cielo quemado o cambiar el color de un objeto sin destruir el resto de la imagen.
Cómo es mi proceso, paso a paso
1. Balance y coherencia
Primero neutralizo cada plano y los igualo entre sí. Sin este paso, cualquier look que apliques después se ve irregular de una toma a otra.
2. Construcción del look
Definimos la dirección: qué tiene que sentir quien lo ve. A partir de ahí trabajo el contraste, la temperatura y la paleta hasta que la imagen respira sola.
3. Secundarias y detalle
Es el pulido fino: pieles, cielos, un producto que tiene que resaltar, viñeteados sutiles que llevan la mirada donde queremos. Son los detalles que no se notan de forma consciente, pero se sienten.
¿Cuándo necesitas un colorista?
No todos los proyectos lo requieren, pero el color se nota especialmente en videoclips musicales, piezas de marca, moda y cualquier vídeo que compita por atención. Si vas a invertir en una buena grabación, terminarla sin un tratamiento de color serio es dejar la mitad del resultado sobre la mesa.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta la corrección de color de un vídeo?
Depende de la duración, del número de planos y de si es solo corrección o también grading creativo. Lo mejor es contarme el proyecto y te paso un presupuesto cerrado, sin sorpresas.
¿Qué material necesito entregarte?
Idealmente los archivos originales de cámara (en log o RAW si es posible) y el montaje ya editado, o el proyecto de edición. Con eso conservo la máxima calidad y flexibilidad para trabajar el color.
¿Sirve para vídeo grabado con móvil o con cámaras Sony?
Sí. Trabajo habitualmente con el sistema de cámaras Sony, y también se puede mejorar mucho el material de móvil. Cuanta más información tenga el archivo original, más margen hay para el color.
¿Cuánto tarda el proceso?
Un vídeo corto (un reel o un spot) suele estar en pocos días; un videoclip o una pieza más larga necesita algo más de tiempo por la cantidad de planos. Al dar el presupuesto te doy también un plazo.
¿Tienes un vídeo que llevar al siguiente nivel?
Cuéntame tu proyecto y le damos el color que se merece.